Este año sí, ¿o no?
La realidad de un equipo histórico como el Atletico de Madrid desde el nefasto año del descenso a segunda división (con intervención judicial incluida) está demasiado lejos de lo que debería ser tanto por historia como por afición.
En primer lugar hay que recordar que el Atleti es, por títulos, con 9 ligas, 9 copas, 1 supercopa, 1 recopa y 1 intercontinental, el tercer equipo de España, además, en cuanto afición, también es el tercer equipo con mayor número de abonados (45.000 y una larga lista de espera para abonarse en cuanto haya posibilidad) y de peñas repartidas por todo el mundo, desde la recién inaugurada en China hasta otras muchas en sudamérica, Australia, Estados Unidos, etc…, y además todo esto se traduce en, a pesar de 7 años sin jugar en Europa, el tercer mejor contrato de televisión de España, muy por encima de equipos como el Valencia, o el Deportivo.
¿Entonces cual es el problema para una crísis tan profunda de resultados?
En mi opinión es un cúmulo de cosas que hacen muy difícil el reflotar el barco. Desde una directiva encabezada por Miguel Ángel Gil (que como bien decía el mítico periodista José María García, “más vale mil mentiras de Jesús Gil que una verdad de su hijo”) y Enrique Cerezo que han basado su gestión en el error hasta una afición que vive demasiado obsesionada en la grandeza pasada, pasando por los problemas que ocasiona ser un equipo históricamente grande pero con un vecino como el Real Madrid que supone que se fichan jugadores muy importantes en equipos de segundo nivel pero que no están acostumbrados a vivir con la presión y la exigencia que acarrea un equipo como el Atleti.
Con todos estos problemas lo cierto es que este año se tiene un equipo de buen nivel (por supuesto que no pienso que el nivel sea mínimamente comparable con el mejor equipo de Europa del momento, el Barcelona, que lamentablemente hace para cualquier equipo español inabordable el título de liga) que tiene la obligación, de luchar por clasificarse para la champions y empezar a reflotar el barco y volver a ser el tercer equipo de España clasificándose , normalmente para la Champions (recordemos que hay una enorme diferencia entre Champions y UEFA que ha perdido muchísima importacia desde que se configuró la máxima competición del fútbol europeo dónde se clasifican 4 equipos de cada una de las mejores ligas de Europa y ahora es una competición bastante menor), y que la excepción sea que un año el Atleti no juegue la champions y no como ahora que parece un milagro que el Atleti se clasifique.
Esperemos (por la parte que me toca) que este año sea el punto de inflexión y los Agüero, Torres, Maxi y compañía devuelvan a este club a las posiciones de privilegio que le corresponden por todas las razones antes comentadas y abandonen la mediocridad que marca las últimas temporadas atléticas.
