Llega la gran final
Es la final soñada. Son los dos mejores equipos del continente del mundo (a nivel de clubs). Y en ellos juegan los dos mejores.
Es el gran partido de la Champions. Barcelona contra Manchester United. Messi contra Cristiano Ronaldo. Eto’o contra Rooney. Guardiola contra Ferguson. La Liga contra la Premier.
El Barcelona ha podido recuperar a tiempo a Iniesta y Henry. Podrá, por tanto, contar con el arsenal ofensivo que ha maravillado a todos. Las pegas, que atrás tienen bajas importantes. Sin Alves, Abidal, Milito ni Márquez, cualquier solución parece insegura. Al que le toque el lateral izquierdo tiene que tapar a Ronaldo. Improvisar con Cáceres, Keita o Puyol no parece lo mejor, pero la edad de Sylvinho nos hace pensar que no es la mejor opción tampoco para tapar al veloz y determinante extremo.
En el recuerdo, tengo aquella final en la que el Dream Team de Cruyff se enfrentaba al Milan. Esperábamos un partido histórico… y lo fue, pero no por la batalla, sino por la paliza que los de Capello le dieron a los azulgranas.
No quiero ser pájaro de mal agüero, pero este año todos dan también como favorito indiscutible al Barça, y el Manchester puede callar mañana muchas bocas. Espero que mi mal presentimiento se quede en eso.
Eso sí, pase lo que pase, el Barcelona ha hecho una temporada digna de enmarcar.


